Amor y prosperidad, los ingredientes de este Sietecueros

Según la mitología griega, el sietecueros, llamado también flor de mayo, representa la fuerza del amor que le dio vida a la historia de Psique y Eros (Cupido). De la misma forma, un árbol de esta especie inspiró a Margarita María Molano Ramírez y a sus hijos adolescentes Alejandro (20) y Andrés (17) para ponerle nombre al negocio familiar. Ubicado a 150 metros de la escuela de la Vereda El Placer, en la vía que conduce hacia la zona denominada Arví, Sietecueros Café y Jardín abrió sus puertas hace dos años y medio, producto de la mezcla de palabras como oportunidad, necesidad, pasión y experiencia en ciertas preparaciones que, pensaron, podrían gustarles a más personas.
“El lugar nace, primero, de la necesidad de sacar a mis hijos adelante, de una oportunidad que vi en la zona para tener negocio y de pensar en aprovechar materiales que no usaba pero que vimos que se podían utilizar para adecuar el lugar y una vez que decidimos hacerlo, todo lo demás se fue dando de la mano de los amigos, realmente es muy bonito lo que los amigos hacen para que uno florezca”, explica Margarita. Y agrega que venían de la Vereda Piedra Gorda, donde tenían un pequeño puesto a orilla de carretera en el que vendían fresas con crema, merengón, arroz con leche (que es toda una especialidad del lugar) y en un pequeño fogón de leña se preparaba el canelazo (otro éxito) y la aromática de frutas. “Yo en semana trabajaba arreglando jardínes y los fines de semana con los alimentos, entonces quisimos unificar las dos cosas aquí y por eso se llama Sietecueros Café y Jardín”.

Sin wifi

Ese concepto resume la esencia de este lugar, un sitio donde no hay wifi con toda la intención, para que quien los visite pueda desconectarse unas horas, jugar, compartir, extasiarse en el espacio sin la presión del celular. “Yo les propuse a mis hijos que no tuviéramos wifi y me dijeron, no ma’, aquí sin wifi no va a venir nadie y yo les dije, ‘a este lugar va a venir el que tenga que venir a desconectarse’. Tenemos juegos de mesa, la idea es que las personas vengan, conversen, compartan, al llegar les proponemos que dejen los celulares sobre las mesas y escojan sólo uno para tomar las fotos”, dice.
Afirma que “al comenzar no tenía clara la idea de lo que quería, sólo pensaba combinar el jardín y la comida para sacar a mis hijos adelante, pero sí sabía que quería un lugar hermoso, en el que ellos se sintieran a gusto, que tuvieran buen ejemplo de la mamá y donde todos pudiéramos crecer como seres humanos y como familia”. Para tener ese lugar con ‘ángel y espíritu bonito’, el jardín es todo, es como una puesta en escena donde cada espacio es diferente al anterior y todo se ha adornado con lo que ha ido apareciendo, con la idea de que los visitantes se sientan acogidos, puedan tomar sus fotos y disfrutar, obviamente, acompañado de una excelente oferta gastronómica.

La necesidad

Para esta familia, aunque esta historia de Sietecueros empezó hace dos años y medio, su llegada a Santa Elena fue hace cinco años, luego de un revés económico en la ciudad. “Yo trabajaba con transporte público, tenía una empresa que prestaba servicio a firmas de ingeniería, a medios de comunicación y a nivel empresarial. Hubo un momento en que la empresa se quebró, me tocó vender todo para salir adelante. En esos momentos difíciles uno se da cuenta de qué está hecho y mis hijos siempre han estado ahí, están conmigo en las buenas y en las no tan buenas. La gente me pregunta cómo he hecho para tener a dos adolescentes, cada fin de semana, con delantal, aquí, comprometidos en lo que hacen y ahí están. Eso también ha sido una escuela para ellos, han aprendido mucho de todos los temas. Alejo está estudiando Alojamientos Rurales y Andrés tiene muy claro que va a estudiar música”, afirma con una sonrisa.

Oferta

“Nuestra propuesta es el bienestar en todos los sentidos, tanto gastronómica como de experiencia. Para eso trabajamos en alianza con otras organizaciones del territorio, como Casa Holística, con quienes hacemos caminatas por el bosque. Nos apoyamos entre todos porque los clientes que vienen a Santa Elena no son míos, son de todos y es posible compartir sin envidia. De la misma forma, sitios ya consolidados como La Montaña Mágica o Café Canela nos apoyan a nosotros que apenas estamos surgiendo, es una bonita sinergia de territorio”, agrega.
En cuanto a la carta, Sietecueros Café y Jardín ofrece pizzas, hamburguesas, lazañas, creps, con un ‘plus’ de comida vegana y vegetariana, preparación especial del pan, la carne y las salsas, nada de condimentos o salsas tradicionales del mercado. “Utilizamos los productos que sembramos en nuestra huerta, la hamburguesa vegetariana gusta mucho, nada de carne de lentejas, la hacemos con champiñón, berenjena escalfada, zucchini, germinados de alfalfa y mostaza, usamos queso de búfala, que es sin lactosa. Todo lo horneamos aquí, empanadas es lo único frito que tenemos, pero ya estamos ensayando a hacerlas horneadas. También tenemos palitos de queso, bruschetas y en bebidas, los jugos naturales, el canelazo, las aromáticas de frutas y especias que, a propósito, en Sietecueros la aromática se toma con cuchara por las fruticas”, afirma con una sonrisa. No hay oferta de gaseosas, salvo unas sodas saborizadas preparadas por ellos, cafés calientes, milo, aguapanela con queso, tortas con ingredientes de la región y brownies. “Y que no falte el arroz con leche, uno de los postres estrella del negocio, el punto de partida que mis hijos siempre me alentaron a que vendiera. Por mi trabajo, mis hijos crecieron algo solos y cuando yo estaba con ellos, les cocinaba rico pero el arroz con leche no faltaba, fueron ellos los que me dieron la idea de que ese arroz con leche tan sabroso podría gustarles a otras personas y así empezamos”, dice.

Acompañamiento de la Alcaldía de Medellín

Medellín Sabores y Saberes es un proyecto de la Secretaría de Desarrollo Económico, que busca fortalecer la oferta gastronómica tradicional de la ciudad, con el fin de satisfacer las necesidades de los visitantes y rescatar las tradiciones culinarias de la ciudad, para lograr una apropiación y un reconocimiento por parte de todos los medellinenses y demás visitantes. La idea es mantener vivas las tradiciones gastronómicas populares de la ciudad, articulándolas a toda la oferta turística.
“Ver a estos emprendedores entusiasmados, mostrando y vendiendo sus productos y creyendo en lo que hacen es muy importante para nosotros porque eso quiere decir que vamos por el camino correcto y que estos negocios se posicionan cada año, no sólo para mostrar lo mejor de nuestra gastronomía sino también lo mejor del talento de nuestra gente” destacó María Fernanda Galeano Rojo, secretaria de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Medellín.

Tradición y Sabor
Ficha Técnica
Nombre Sietecueros Café y Jardín
Ubicación Vereda El Placer, 150 metros adelante del Centro Educativo, en la vía hacia Arví
Oferta gastronómica Pizzas, lasañas, hamburguesas, comida vegana y vegetariana, aromáticas, canelazo, arroz con leche.
Oferta de bienestar Bodas, celebraciones, eventos, conversatorios, caminatas
Horario de atención Miércoles a domingo y lunes festivos. En semana, de 11 am a 8 pm y fines de semana hasta las 11 de la noche.
Precios Entre $5.000 y $35.000

 

 

2 comentarios en «Amor y prosperidad, los ingredientes de este Sietecueros»

  • el 19 noviembre, 2018 a las 8:30 am
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    Excelente todo……tus hijos tus grandes motores y tu siempre con ese compromiso con todo lo q haces …..te felicito por sacar adelante una propuesta tan sana familiar e innovadora en esa región tal linda……….

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  • el 19 noviembre, 2018 a las 8:45 pm
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    Que bonito lugar.
    Gracias por éstos informes que nos permiten conocer éstos espacios y los visibilizan para tantas personas que desconocíamos de su existencia.
    Hay que visitarlo!

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