¿Y el piloto con el turismo rural para cuándo?

Aunque en Santa Elena, en total contravía de la ley y sin autoridad local que los ataje, algunos restaurantes no han dejado de funcionar, apenas hoy, 6 de julio, la Alcaldía de Medellín, con toda la responsabilidad del caso y protocolos elaborados con el sector, inició un ejercicio piloto de apertura de 10 restaurantes de la ciudad. En Santa Elena este sector no ha funcionado así. Varios cerraron los primeros días y volvieron a abrir desde mayo, sin ninguna consideración con el territorio y poniendo en riesgo a toda una comunidad. Pero lo peor es que las autoridades locales se han hecho las de la vista gorda, han sido permisivas, han dejado que funcionen ‘por debajito’ y no han hecho los seguimientos debidos, salvo los renombrados controles en los ingresos al territorio, que tampoco han servido para contener ciclistas, paseantes, turistas y campistas que ven en Santa Elena el ‘desparche’. Eso no es lo peor. Lo más grave es que, ante la inconsciencia de unos restaurantes, otros que han estado juiciosos desde el día 1, han reclamado acciones de control para todos, por aquello de ‘todos en la cama o todos en el suelo’, con justa razón. Pero no hubo ni eco de los juiciosos, ni contundencia en las medidas para los que desatendieron. Ante la omisión por parte de las autoridades, algunos de los juiciosos decidieron abrir ellos también, pues si no hay ley para unos, para otros, seguro, tampoco. Según informaciones entregadas a este medio por varias personas, Santa Elena parecía completamente normal este fin de semana que pasó.
Advertimos que, se entiende la situación de hambre, de dificultades de todos los negocios del corregimiento adscritos al turismo y de las dificultades por las que atraviesan estas familias. Eso no lo discute nadie, porque esta situación de incertidumbre económica puede enloquecer a cualquiera. Lo terrible es que esa ‘apertura’ se dé sin un acompañamiento institucional, vigilancia y controles efectivos además de apoyo, o con ejercicios piloto en el territorio para dicha apertura, lo cual pone en riesgo a la comunidad. Grave es que les dé por abrir justo cuando las cifras de infección por Covid19 están empezando a subir en la ciudad y en momentos en que el corregimiento está en mayor riesgo (verano, cercanía de Feria de Flores, desespero de la gente de la ciudad por salir corriendo para Santa Elena luego de más de 100 días de aislamiento, además de la inconsciencia generalizada). Es como botar a la basura el esfuerzo contenido de los primeros tres meses con el autocuidado y el aislamiento. Una especie de permanente día sin IVA para el corregimiento los fines de semana, con el contagio moviéndose por todos lados y con el ambiente preciso para llevar el virus a domicilio desde zonas de la ciudad donde hoy puede haber más casos que en Santa Elena.
Hemos publicado varias veces los datos oficiales de la plataforma que tiene la Alcaldía para informar sobre la situación por Covid19 en cada comuna y corregimiento. Santa Elena tiene hoy (fecha de corte julio 5) en su haber 16 casos confirmados, seis activos, nueve recuperados y una persona fallecida. Y no, no es ni falsa la información ni nos la inventamos nosotros. Son datos oficiales entregados por la Alcaldía de Medellín, actualizados todos los días.
Por eso vemos con preocupación la indisciplina social de algunos restaurantes, que pueden estar generando condiciones innecesarias de riesgo para el corregimiento. No es responsable abrir y atender clientes en las mesas, así sea para sobrevivir y ‘por debajito’. Tampoco debería ser viable hacer eventos y ha habido eventos. Les queda aún la opción del domicilio o de que el cliente solicite el servicio para llevar y es seguro, tal como lo contemplan los decretos presidenciales. Y no es a la ciudadanía a la que le toca hacer fuerza, denunciar, hacer ver el problema a las autoridades. No. Es a las autoridades del corregimiento a las que les corresponde hacer controles efectivos, llamar la atención, imponer comparendos, sancionar o cerrar, incluso en los casos en que sea necesario. No cumplir con sus labores es omisión y esa sí puede ser denunciada por los ciudadanos mediante diversos mecanismos. Peor aún, la omisión de hoy nos puede llevar a un incremento de casos en el futuro cercano, porque es acolitar la irresponsabilidad. Tamaña responsabilidad tienen las autoridades del corregimiento, de hacer lo correcto, lo que les toca y en el tiempo que es, no cuando ya no se usa.
Mientras tanto, para que esto no pase y el territorio sí se pueda reactivar de manera adecuada, le pedimos señor alcalde que considere la idea de hacer un (urgente) ejercicio piloto con el turismo rural en Santa Elena, con todos los acompañamientos y protocolos posibles, teniendo en cuenta que ya lo están haciendo en la ciudad. Eso sería pensar en reactivar algunos hospedajes y restaurantes, que hoy merecen participar de un ejercicio piloto de apertura porque se preparan juiciosos desde abril para la reactivación. Así que, un ojito a Santa Elena alcalde, para que el asunto no se salga de las manos y un piloto organizado contrarreste la indisciplina social.

4 comentarios en “¿Y el piloto con el turismo rural para cuándo?

  • el 6 julio, 2020 a las 7:32 pm
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    Lo que más causa desagrado es que algunos estrictamente nos cuidemos y nos encerremos y los de la parte urbana se vengan los fines de semana a pabonearse sin tapabocas y hacer sus parrandas. Aclaro: muchos nativos también lo hacen frecuentemente. No hay autoridades locales, por lo tanto no hay quién controle. Qué desastre?

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    • el 8 julio, 2020 a las 9:44 am
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      Gracias por escribirnos. No es bueno estigmatizar, porque hay de todo. La irresponsabilidad no tiene procedencia, es asunto de inconsciencia, no del lugar de donde llegan las personas o si nacieron o no en el territorio. Hay que dejar de hacer esas separaciones que sólo generan más estigmatización.

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  • el 6 julio, 2020 a las 9:01 pm
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    En el corregimiento de Santa Elena no hay ley,el desorden en todos los sectores es muy grande,falta mucha regulación por parte de sus habitantes,prolifera la cultura de la trampa,creyendo equivocadamente que el que la hace es el más vivo. En síntesis,como en gran parte del país,se carece de regulación en nuestros actos,lo que está directamente relacionado con la educación.

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    • el 8 julio, 2020 a las 9:42 am
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      Gracias por escribirnos. Es real, tiene usted razón. Lo peor es que los inconscientes e irresponsables pueden llevar al corregimiento a una situación irreversible de incremento en los casos de Covid19. Esperemos que no.

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