El de Oriente, un túnel que aún no ve la luz

Un retraso de cinco meses para su entrega tiene la obra Túnel de Oriente, según informó el Secretario de Infraestructura de Antioquia, Gilberto Quintero Zapata. Las causas obedecen al descubrimiento de una nueva falla geológica entre los costados occidental y oriental, es decir, entre Santa Elena y Rionegro.
La construcción del Túnel de Oriente facilitará el recorrido entre la ciudad de Medellín y el Aeropuerto José María Córdova en un tiempo de 18 minutos. La culminación de este proyecto estaba programada para el mes de diciembre del presente año, pero debido a las últimas dificultades, su puesta en marcha definitiva será en mayo de 2019.
Con respecto al tema, el Secretario de Infraestructura de Antioquia dijo que mientras se trabajaba en la excavación desde Sajonia hacia Santa Elena, y cuando faltaban 770 metros para unir los túneles, se identificó una nueva falla. Por el grado de dificultad y en aras del cuidado del personal que trabaja al interior de la obra, se generó una disminución del rendimiento en un 50%, lo cual retrasa la programación de entrega del túnel.
“Superada esta situación, que se espera su conclusión en el mes de diciembre, sigue la adecuación del túnel: pavimento de vías, instalación de equipos electromecánicos, desagües, extintores, entre otros. Finalizado esto, es necesaria la calibración y pruebas de algunos equipos, lo que se lleva cerca de un mes. La obra se termina en marzo, pero durante el mes de abril se hacen los ajustes y pruebas para entregarla definitivamente en mayo”, dijo Quintero Zapata.

Avances

Pese a la contingencia, la Secretaría de Infraestructura y el Concesionario Túnel Aburrá Oriente informaron que la obra se encuentra en la última etapa de construcción.
Actualmente, se encuentra en el 91% y sólo quedaría faltando el cale, que es la unión de los dos frentes del túnel entre Sajonia y Santa Elena. Igualmente, las construcciones a cielo abierto como viaductos, puentes, edificio de control de operaciones y casetas de peajes tienen un significativo avance y se espera su entrega a finales del mes de noviembre. Con respecto a los túneles, informó Quintero Zapata, que llevan 15 mil metros.
Además, las obras de acceso del intercambio de Baltimore ubicado en la vía a Las Palmas, en Medellín y el intercambio de Sajonia, en Rionegro, se encuentran culminados.

Los costos de la obra

El costo de este proyecto es de 1,18 billones de pesos, cuya financiación procede de aportes de la Gobernación de Antioquia, flujo de caja por parte del Instituto para el Desarrollo de Antioquia, IDEA y los recursos que recibe el Concesionario producto del peaje de Las Palmas.
La Gobernación de Antioquia aclaró que estos retrasos no involucran incrementos en los costos, debido a que no es una obra pública, sino una concesión, es decir, un negocio, lo que implica que el Concesionario debe tener los recursos económicos para superar esta dificultad en el cronograma de entrega de las obras.
Con respecto a las dificultades financieras por la caída de la Ordenanza 30 de 2010, Quintero Zapata dijo que “con ella se establecieron vigencias futuras para el Túnel de Oriente y se estipulaba la forma de pagar esos dineros. Cuando se hizo no existía la figura de vigencias futuras y por lo tanto los gobiernos departamentales no podían comprometer los recursos de administraciones futuras. Sin embargo, esto se corrigió en la Ley 1483 de 2011, por lo que fue derogada por el departamento y reemplazada por la número 21 de 2014. Hace 15 días, el Consejo de Estado falló la demanda interpuesta por Jorge Gómez Gallego, pero ya estaba derogada”.

La demanda

Por su parte el Representante a la Cámara Jorge Gómez Gallego (antes Diputado a la Asamblea de Antioquia), con respecto al tema del fallo, explicó la situación.
Periódico VIVIENDO SANTA ELENA: ¿Qué lo motivó a interponer la demanda contra la Ordenanza 30 de 2010?
Jorge Gómez Gallego: Para mí fue claro desde la discusión del Proyecto de Ordenanza que autorizaba las vigencias futuras excepcionales para lograr el cierre financiero del Túnel de Oriente, que era no solo un proyecto ilegal, sino que además era violatorio de la propia Constitución Nacional. Las razones eran demasiado evidentes, las vigencias futuras excepcionales no eran facultad en ese entonces de los entes territoriales e incluso, para el Gobierno Nacional poder comprometerlas, el destino de esas vigencias futuras debía estar en el Plan de Desarrollo. Era una violación flagrante de la Constitución y la Ley para forzar un cierre financiero, que, en ese entonces, no les cuadraba a los voraces contratistas.
VSE: ¿Cuánto tiempo se demoró el proceso?
JGG: Fueron casi ocho años desde el momento de la presentación de la demanda hasta el fallo de segunda instancia. Esta es una clara denegación de justicia, pues sin esa Ordenanza no hubiera sido posible el cierre financiero y por ende, el proyecto no se hubiese podido iniciar. Sin embargo, en virtud de la demora injustificada para fallar, el proyecto, fundamentado en una violación flagrante de la Constitución y la Ley, está a punto de ser concluido.
VSE ¿Cuántos fallos se dieron?
JGG: En primera instancia ganamos en 2013 en el Tribunal Superior de Antioquia y en segunda instancia hace un mes en el Consejo de Estado.
VSE: ¿Estos fallos fueron positivos o negativos?
JGG: En ambas instancias se falló a favor de mi demanda. No valieron los alegatos y las dilaciones por parte de la Gobernación de Antioquia.
VSE: Con el actual fallo ¿Cuál es el futuro de la obra?
JGG: Lo paradójico es que la obra está ad portas de terminarse, repito, a pesar de haberse adelantado sobre bases ilegales. Dijéramos que hoy es prácticamente irreversible, pues habría que empezar un nuevo proceso judicial que declare la nulidad de las decisiones que determinaron el cierre financiero que permitió el desarrollo del proyecto.
VSE: ¿Qué afectaciones tiene la decisión tomada por el Consejo de Estado?
JGG: De momento, solamente probar que tenía razón en ese momento, que mi advertencia era cierta y que desafortunadamente en Colombia y en Antioquia se adelantan obras y proyectos de forma ilegal. Hoy hay una especie de impunidad para los funcionarios del Gobierno de Luis Alfredo Ramos, los que, a pesar de haber adoptado una decisión ilegal, no son sujetos de sanción alguna. Eso es algo que habrá que corregir hacia futuro. No puede seguir sucediendo que funcionarios que adopten decisiones a todas luces ilegales, partan de lo que denominan “presunción de legalidad”, logren sacar adelante este tipo de proyectos, la justicia al cabo de casi una década le dé la razón a quienes, como en el caso mío, advirtieron oportunamente acerca de la ilegalidad, y no termine pasando nada.
VSE: ¿Este fallo se puede apelar? ¿O es definitivo?
JGG: Sí, desde luego, es un fallo de última instancia. Desafortunadamente hoy solo sirve para poder hacerle saber a la ciudadanía que la oposición no se hace de forma irracional, que cuando se ejerce está llena de razones.
VSE: ¿Cuáles son los pasos a seguir por parte de la Asamblea Departamental y del Consorcio Túnel Aburrá- Oriente?
JGG: Cómo les dije anteriormente, fuera de reconocer el “error” por parte de los diputados que en ese entonces votaron afirmativamente el proyecto, no hay mucho más que hacer.
VSE: ¿Conoce usted la situación de los agrietamientos en el Corregimiento de Santa Elena?
JGG: Sí claro, hice incluso algunas visitas a la iglesia y a las casas que amenazan ruina y ese hecho que hoy es evidente, era una de las cosas que queríamos evitar con la demanda. Desafortunadamente la lentitud de nuestra justicia produce efectos como este.
VSE: ¿Cree usted que estas grietas se deben a la construcción del túnel?
JGG: No me cabe la menor duda. No ha sido posible que la Alcaldía ordene un estudio independiente que permita establecer el origen preciso de las grietas, pero el único hecho sobreviniente que puede explicar el asunto, es la utilización de explosivos para la perforación del túnel.

Fotos Cortesía Gobernación de Antioquia.

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