La Escuela de Derechos Humanos de Santa Elena cumplió primer ciclo

Por Carlos Montoya Suárez*
El pasado 4 de septiembre en la sede social de la Vereda Piedra Gorda se realizó el evento de cierre del primer ciclo de la Escuela de Derechos Humanos de Santa Elena. Realmente no fue un cierre sino más bien el comienzo de un proceso de sensibilización de más jóvenes del territorio, para que puedan pensar los derechos humanos desde la interacción, la vida y el compartir. El día del evento, los jóvenes participantes recibieron una camiseta que los acredita como integrantes de la Mesa de Derechos Humanos de Santa Elena. “Aprendimos que los Derechos Humanos no son sólo artículos en la Constitución Política, sino un modelo de vida para asumir las decisiones de la vida”, dijo Sebastián Tamayo, uno de los jóvenes participantes del proceso. Al evento asistieron, entre otros, el comisario de Policía Ruber Molina; el coordinador del Centro de Salud, doctor Jorge Caro; la corregidora de Santa Elena, Eliana Katherine Gómez Mejía; la gerente de Diversidades Sexuales e Identidades de Género, Olga Patricia Llano; los concejales Dora Cecilia Saldarriaga Grisales y Luis Bernardo Vélez y la directora del Periódico Viviendo Santa Elena, comunicadora social Ana Isabel Rivera Posada.

Sandra Marisa Patiño, edila de la JAL, dio apertura al evento.

Articulación
La escuela surgió en febrero del 2021 luego de una alianza entre la Junta Administradora Local, la Mesa de Derechos Humanos, Sapiencia y la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Alcaldía de Medellín, con el fin de proponer una alternativa de formación e incidencia a los jóvenes que estaban cumpliendo las horas sociales como alternativa para pagar sus estudios de educación superior financiados con recursos de Presupuesto Participativo.
“Empezamos pagando las horas sociales pero ahora ya no nos preocupamos por eso, ya que sentimos este espacio de encuentro como una familia. La Mesa de Derechos Humanos ya es un hogar para nosotros”, afirmó Tania Grajales, una de las participantes y líder que moviliza la mesa.

Experiencia inolvidable
La escuela funciona todos los sábados de 2:00 a 5:00 de la tarde, tiempo en el que se realizan talleres, recorridos y acciones en distintos lugares del territorio de Santa Elena en alianza con la Alcaldía de Medellín, organizaciones sociales, empresas y liderazgos del territorio.
Durante los seis meses previos los estudiantes compartieron visiones con diferentes líderes y defensores de Derechos Humanos como Las Madres de Soacha, el presidente del sindical más antiguo de Colombia –USO-, líderes reclamantes de tierras de Urabá, la organización Ríos Vivos, líderes ambientales del territorio y las madres del Salón del Nunca Más de Granada, en el Oriente antioqueño.

La gerente de Diversidades Sexuales e Identidades de Género, Olga Patricia Llano, le entregó la camiseta a Kevin David Monsalve Jaramillo.

El primer plantón
Algo que llamó la atención es que el 85% de los muchachos nunca había participado de una movilización ciudadana y durante este proceso de formación acompañaron varias de ellas, con posibilidades de acercarse al derecho a la protesta y a las instituciones que acompañan. Se destacó la participación en dos plantones por el mejoramiento de la vía de Santa Elena, la salida en la marcha del 1° de mayo y en la de diversidad (LGBTIQ) del 4 de julio.
En los recorridos, se visitó el Salón del Nunca Más en el municipio de Granada. También se realizó una salida desde el Fuerte de Carabineros, en la Vereda Piedras Blancas, hasta el sector de La Cruz, en la Comuna 3 – Manrique, la cual les permitió conocer los barrios y sectores de las laderas colindantes con Santa Elena. De igual manera, recorridos por la vereda El Plan, para conocer la problemática de la champiñonera Funglus y el proyecto de la Porcícola de la Universidad Nacional.
Al cierre del evento, Lorena Patiño, coordinadora de la Mesa de Derechos Humanos, indicó que “esta experiencia vivencial nos ha fortalecido como personas y profesionales, esperamos poder seguir construyendo, con la ayuda de todos ustedes, un mejor territorio para que este proyecto sea ejemplo en la ciudad.

Tania Manuela Grajales Argel recibe su camiseta como participante del proceso.

*Profesional que acompañó este primer ciclo, adscrito a la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Alcaldía de Medellín.

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